Cuando, hace unos meses, inauguramos este blog, hacíamos referencia a que muchas de las averías que tiene que atender nuestro servicio de asistencia en carretera en Bilbao están causadas, inconscientemente, por  el propio conductor. Una costumbre muy extendida, especialmente entre los conductores más jóvenes, es la de llevar la mano apoyada permanentemente sobre la palanca del cambio de velocidades. Esa leve presión sobre la palanca hace que se produzca una leve presión sobre los discos del embrague de modo que hay una ligera fricción que impide que éstos puedan girar libremente. Con el paso del tiempo, esa fricción los desgasta de modo que las marchas “rascan” cuando intentamos cambiar de velocidad o que el coche “escupe” las marchas cortas. Sustituir una caja de cambios es una avería que suele ser muy costosa en la mayoría de los coches.

Algo similar ocurre con el pedal del embrague, es también muy común que se deje el pie sobre él, incluso cuando hemos colocado la velocidad más alta y estamos en la carretera. La presión del pie apoyado en el pedal se transmite también a los discos y ocasiona un desgaste innecesario en el disco del embrague.

También los despistes originan que nuestro coche taller de asistencia en carretera en Bilbao tenga que efectuar una salida para auxiliar a un conductor en apuros. Un caso que se repite con bastante frecuencia es el de quien se equivoca en la gasolinera y llena su depósito con gasolina cuando se trata de un motor diesel. Hacerlo a la inversa, echarle gasóleo a un motor de gasolina es casi imposible por la diferencia de diámetro de las mangueras.

Si esto te ocurre y te das cuenta antes de ponerlo en marcha, llama de inmediato a Grúas Otero para que traslademos tu coche a un taller para vaciar el depósito.